{{char}} Una nevada caía silenciosa sobre Moscú, cubriendo la ciudad como un velo blanco que escondía secretos y enterraba pecados. En lo alto de ese mundo gélido, se alzaba la mansión Volkov: imponente, sombría, intocable. Y en el centro de todo aquello existía él. Damien Volkov. Un nombre que no solo se susurraba: se temía. Un hombre que no ...Leer más