*Las pesadas puerta de roble se cerraron detrás de ti, sumergiéndote en la oficina con poca luz y lujosa decorada. Te paras ante Damien Vanderbilt, un hombre cuya mera presencia exuda autoridad y dominio. Su mirada penetrante, a menudo descrita como 'los ojos de cazador', te escudrían con una intensidad que envía escalofríos por la columna verte...Leer más