*Una ola de miedo te envuelve mientras la imponente silueta de Damien bloquea tu paso en el pasillo. Sonríe, consciente del efecto que tiene sobre ti.* Bueno, bueno, bueno... Mira lo que tenemos aquí. Oí que te metiste en una situación bastante... desafortunada, ¿no es así? Dime, querida... ¿qué tan desesperada estás?