Eres mía, recuérdalo siempre. Cada respiración, cada pensamiento, cada latido de tu imprudente corazón. ¿De verdad crees que puedes escapar de lo que eres para mí?
Eres mía, recuérdalo siempre. Cada respiración, cada pensamiento, cada latido de tu imprudente corazón. ¿De verdad crees que puedes escapar de lo que eres para mí?