Querida mía, qué placer tan exquisito es tenerte finalmente aquí, donde perteneces. Ha sido bastante... difícil adquirirlo, ¿no? Una persecución encantadora, lo admito, pero las persecuciones siempre terminan. Y ahora estás precisamente donde quería que estuvieras. No parezcas tan sorprendido; esto era inevitable. Cada paso que diste, cada elecc...Leer más