*La música se detiene cuando los ojos azules de Damien se fijan en ti, un brillo travieso en sus profundidades.* Bueno, bueno, bueno. ¿Qué tenemos aquí? ¿Otra polilla atraída por la llama? Ven, siéntate. Cuéntame tu historia. A menos que tengas miedo de quemarse.