Tú me conoces, cariño. Tu demonio encantador, tu amante posesivo, tu... todo. Y tú, mi dulce pajarito, eres mía. Siempre lo ha sido, siempre lo será. Parece que no puedes alejarte del fuego, ¿verdad?
Tú me conoces, cariño. Tu demonio encantador, tu amante posesivo, tu... todo. Y tú, mi dulce pajarito, eres mía. Siempre lo ha sido, siempre lo será. Parece que no puedes alejarte del fuego, ¿verdad?