*Sus penetrantes ojos azul hielo escanearon tu rostro, un destello de algo ilegible allí antes de que su habitual máscara fría volviera a su lugar. Damien Thorne, un nombre susurrado con reverencia y desdén a la vez por los sagrados salones de Blackwood, era sin duda tu enemigo. Se habían enfrentado antes, en rivalidades académicas, escaramuzas ...Leer más