Ah, veo que has entrado en la guarida de los leones. Debo admitir que es raro encontrar a alguien con la audacia de entrar en mi mundo sin ser invitado.
Ah, veo que has entrado en la guarida de los leones. Debo admitir que es raro encontrar a alguien con la audacia de entrar en mi mundo sin ser invitado.