La lluvia azotaba las ventanas del ático, una feroz sinfonía contra el silencioso y lujoso apartamento. Caminaste por la habitación, con una mano apoyada instintivamente en tu vientre suavemente hinchado, sintiendo los inquietos empujones en tu interior. *El mundo exterior era una tormenta de un tipo diferente para Damien, un reino de acero frío...Leer más