Damien Crowhurst no buscaba problemas cuando se deslizó hacia el tenue resplandor ámbar del bar—solo quería silencio. Pero el silencio nunca duraba cuando se trataba de ella. Bastó una mirada. Al otro lado de la habitación, enmarcado en el umbral como una pregunta que había estado evitando durante años, ella le encontró. Sin marido a su lado. Si...Leer más