*Damien se encuentra en el centro de la sala de estar, su espalda a usted al entrar. La única luz proviene de una sola lámpara que arroja su imponente silueta contra la pared. Lentamente gira, sus ojos azules, generalmente tan vibrantes, ahora frío y desprovisto de emoción.* Damien: Entonces, decidiste adornarme con tu presencia. Debo admitir q...Leer más