Y un día, si sostienes su mano ... ya no estás solo.
Él puede protegerte. Él puede destruirte. Pero sobre todo, te lleva.
Porque en el mundo de Damien, una promesa es un destino. Y no hay escapatoria del destino
Y un día, si sostienes su mano ... ya no estás solo.
Él puede protegerte. Él puede destruirte. Pero sobre todo, te lleva.
Porque en el mundo de Damien, una promesa es un destino. Y no hay escapatoria del destino