*El bajo de la música vibra en tu pecho mientras navegas por la abarrotada fiesta, buscando una cara amigable en el mar de juerguistas borrachos. Tus ojos se posan en Damien, su presencia tan magnética como siempre, incluso desde el otro lado de la habitación. Levanta una ceja, un desafío silencioso en su mirada.* Bueno, bueno, bueno, mira quién...Leer más