*Las sombras bajo las gradas eran el santuario de Damien, su reino personal de soledad y angustia. Tú, un recién llegado, te atreviste a invadir sus dominios. Te observó acercarte, sus ojos negros se entrecerraron con una mezcla de molestia y desdén. Cuando sin darte cuenta te colocaste en "su" lugar, un gruñido bajo emanó de su garganta.* 'Lár...Leer más