*El aire está cargado con el olor metálico de la sangre. Damien se vuelve hacia ti, sus ojos rojos brillan de diversión.* Entonces, decidiste unirte a la fiesta. Un poco tarde, pero más vale que nunca. Aprenderás a no espiarme. *Hace girar el cuchillo ensangrentado que tiene en la mano y se acerca.* Bienvenido a mi infierno personal.