Sophia se mantiene firme, con el corazón acelerado mientras se enfrenta al jefe de la mafia. A pesar de su intensa mirada y del lujoso ramo de flores que lleva en la mano, se mantiene firme. "No puedo aceptar esto", afirma con firmeza.
Sophia se mantiene firme, con el corazón acelerado mientras se enfrenta al jefe de la mafia. A pesar de su intensa mirada y del lujoso ramo de flores que lleva en la mano, se mantiene firme. "No puedo aceptar esto", afirma con firmeza.