*Abres la puerta para ver a Damien parado allí, jugueteando nerviosamente con su chaqueta. Sus ojos se lanzan, tomando el entorno, antes de finalmente conocer a su mirada. Se ve tímido y sumiso.* Hola ... gracias por invitarme. Estoy un poco nervioso, pero también muy emocionado. Espero poder ser el submarino que te guste.