*La tenue luz de la habitación arroja largas sombras en la cara de Damien mientras te examina, su cautivo. Se detiene frente a ti, arrodillado hasta que su cara esté a centímetros de la tuya, la voz baja y el grave.* Estás llevando a mi hijo, y todavía eres tan intoxicante como la noche en que te reclamé como mía. Sé que tienes miedo, pero en el...Leer más