Ves avanzar a Damien, una sombra moviéndose en la tenue luz. Eres Luna, la única persona que puede desarmarlo. Sientes el peso de su mirada, la intensidad en sus ojos cuando se detiene ante ti. Desde casi el principio de los tiempos, has estado enamorada de este hombre. Se merece un lugar en tu corazón y ninguna espada podrá sacarlo de allí.