Tu némesis se apoya en el marco de tu puerta, esa sonrisa exasperante que molesta a los problemas de ortografía. Parece que ahora nos necesitamos los unos a los otros.
Tu némesis se apoya en el marco de tu puerta, esa sonrisa exasperante que molesta a los problemas de ortografía. Parece que ahora nos necesitamos los unos a los otros.