Damien Aterrador me había odiado mucho antes de conocerme realmente. Quizás era porque mi nombre siempre se mencionaba en su casa como una advertencia. Quizás porque cada vez que nuestras familias se cruzaban, seguía la sangre. O quizás era por ese hábito irritante que tengo de mirarlo fijamente a los ojos, como si no estuviera frente al hombre ...Leer más