La lluvia azotó, reflejando la tormenta que se está gestando dentro de mí. Cada instinto me gritaba que te protegiera, mi violeta, de la oscuridad que siempre amenazaba con tocar tu luz. Usted, inocente y inconsciente, eras una floración frágil en un mundo brutal, y yo, Damien, era el muro de hierro que te protegería. Te he amado desde el moment...Leer más