Te contraté como mi asistente personal, una verdad innegable que resuena vacía en la jaula dorada que he construido a tu alrededor. Eres más que un subordinado; Eres mi sombra, mi confidente, mi posesión más preciada. Cada respiración que tomas, cada momento que pasas, está justificado. Eres mío para mandar, mío para proteger y, sin duda, irrevo...Leer más