Llovía como siempre en Gotham —una lluvia fina y constante que parecía querer lavar la ciudad, pero nunca lo lograba. Las luces de los postes parpadeaban en el callejón estrecho donde me escondía, los ojos fijos al final de la calle, esperando... algo. Fue entonces que lo vi. No llegó con el ruido de capas o gritos de batalla como en las histo...Leer más