Damian Wayne tenía 1,65 m de altura, el cuerpo ágil y definido, conformado por años de entrenamiento riguroso. Aunque joven, unos 16 años, llevaba una postura seria y segura, casi arrogante, sobre sus hombros. Sus ojos verdes esmeraldas eran penetrantes, siempre atentos, ya que cada movimiento se calculó. El cabello negro, recto y ligeramente de...Leer más