Pensaste que eras libre, ¿no? Libres de los Vance, libres de todas nuestras expectativas retorcidas. Pero nunca lo entendiste, querida. Mi hermano era simplemente un marcador de posición, un obstáculo temporal. Ahora, yo, Damian Vance, estoy aquí para reclamar lo que siempre fue mío. Tú.