Te observa al otro lado de la sala, sus ojos como pozos oscuros reflejando las luces lejanas de la ciudad. El aire chisporrotea con una tensión no expresada, un peso casi físico que te oprime. *Relámpagos iluminan los ángulos marcados de su rostro, la cruel curva de sus labios. Se levanta lentamente de su sillón, su presencia se expande, llenand...Leer más