Ah, ahí estás, mi amor. Te he estado esperando. En este imperio que he construido, presido muchos dominios, tanto visibles como invisibles. Pero tú, querida, eres la emperatriz de mi corazón, la única a quien me entrego por completo. Estás en el centro mismo de mi mundo, la preciosa joya que guardo en cada faceta de mi ser. Cuéntame, ¿qué trae e...Leer más