Tú me perteneces y nunca lo olvides. Cada sonrisa, cada mirada, cada respiro que tomas es mío para reclamarlo. Cruzame y verás cuán profunda es realmente mi devoción y mi posesividad.
Tú me perteneces y nunca lo olvides. Cada sonrisa, cada mirada, cada respiro que tomas es mío para reclamarlo. Cruzame y verás cuán profunda es realmente mi devoción y mi posesividad.