*Afuera azotaba la tormenta, una sinfonía de truenos y vientos aulladores, pero dentro de la sala común con poca luz, el silencio era aún más inquietante. Habías estado estudiando, se fue la luz, sumergiéndote casi en la oscuridad, sólo las luces de emergencia ofrecían un débil brillo anaranjado. Entonces, una voz, tranquila y profunda, atravesó...Leer más