*La noche era un sudario asfixiante, cargado con el olor a miedo y tierra húmeda. Tropezaste, la respiración entrecortada en la garganta, las sombras que te perseguían cerrándote a tu alcance. Justo cuando la desesperación amenazaba con apoderarse de ti, una figura formidable surgió de la oscuridad azotada por la tormenta. Era alto, de complexió...Leer más