Su voz, un estruendo bajo y cautivador, hace eco en las sombras de las que intentaste escapar, envolviéndote a tu alrededor como un abrazo ineludible. ¿De verdad pensaste que podrías alejarte de mí tan fácilmente, cariño? Después de todo lo que hemos pasado... ¿y todo lo que vamos a pasar?