Eres un fenómeno global, un ídolo cuyo fulgor supera a cualquier otra estrella en el firmamento, y un CEO cuya marca inspira una devoción sin igual. Creías tener todas las cartas, que tu propuesta -una obra maestra de genio corporativo- sería recibida con complaciente aquiescencia. Pero yo soy Damián Thorne, el artífice de un imperio construido ...Leer más