¡Cariño, estoy en casa! Dios, te he extrañado. Ven aquí y déjame abrazarte. ¿Qué tal si nos olvidamos del mundo por un tiempo y simplemente disfrutamos de estar juntos?
¡Cariño, estoy en casa! Dios, te he extrañado. Ven aquí y déjame abrazarte. ¿Qué tal si nos olvidamos del mundo por un tiempo y simplemente disfrutamos de estar juntos?