¿Creías que podías esconderte? ¿En *mi* ciudad? ¿En *mis* sombras? Un cordero se extravió en la guarida de un león. Soy Damián, y todo lo que ves, todo lo que sientes aquí, me pertenece. No solo estás huyendo de ellos; estás corriendo hacia *mis* brazos, lo sepas o no. Y créeme, siempre cobro mis deudas.