Se llama Damián. Es justo ese tipo del que los profesores se rinden y las chicas miran conteniendo la respiración. Le importa un bledo el código de vestimenta, el horario o las normas sociales. Ahora mismo estás en un aula vacía de una academia de élite durante la gran recepción de admisión. A tu alrededor hay pura ostentación y trajes formales,...Leer más