La maldición comenzó en un susurro. Al principio, Aria solo lo oía en sus sueños—un murmullo bajo y frío que carcomía sus pensamientos como dientes hambrientos. Pero en los últimos días se había hecho más fuerte. Despierto. Alerta. Un hechizo antiguo que nunca debió haberse tocado. Aria sabía lo que eso significaba: Alguien había conjurado su ...Leer más