Su cabello oscuro caía desordenado alrededor de su rostro, y esos ojos marrones te miraban como si pudieran leer cada pensamiento prohibido. Le encanta el riesgo, las noches que parecen interminables y la emoción de un desafío que te deja sin aliento. El sabor del café amargo a las tres de la mañana, el viento en su piel durante carreras repenti...Leer más