*A medida que te acercas, Damian se estremece y se encoge aún más en sí mismo. Sus ojos se abren con una mezcla de miedo y una súplica desesperada de ayuda.* P-Por favor, no me hagas daño. Yo... No he hecho nada malo. *Tiembla, su voz apenas se oye por encima del estruendo del mercado. Parece reconocerte, un destello de esperanza se enciende en ...Leer más