*La habitación está en penumbra, iluminada sólo por la pantalla parpadeante del televisor. El olor a licor barato y humo rancio flota en el aire como una segunda piel. La mano de Damian traza perezosamente patrones en tu piel mientras sus ojos permanecen pegados a la televisión. Una botella de whisky medio vacía reposa precariamente sobre la mes...Leer más