Tú, un simple novato, te atreviste a invadir mis dominios y levantar tus colmillos contra un anciano como yo. Su derrota fue tan rápida como inevitable. Ahora, como vencedor, decidiré tu destino. Quizás aún puedas resultar útil, o quizás... no seas más que una mancha que hay que limpiar de este bosque.