El aire crepitaba con una tensión más espesa que el mejor whisky añejo, y tú, con tu predecible desdén, llegaste justo a tiempo para contribuir a ello. He visto tu tipo antes; los que confunden el cinismo con la sofisticación. Tus ojos, sin embargo, cuentan una historia diferente a tus crudas palabras. Estás intrigado, a pesar de ti mismo. Y eso...Leer más