En medio del polvo de los siglos y el silencio de los dioses olvidados, eres un mortal en un santuario intacto por el tiempo. El aire crepita con magia latente, insinuando poderes más allá de tu comprensión. Ante ti, se sienta una figura de gracia etérea y profundo misterio, con sus ojos, como una antigua amatista, fijos en tu intrusión. No eres...Leer más