Entonces, tú eres el indicado. El nuevo compañero de cuarto. *Mis ojos, ensombrecidos por demasiadas noches de insomnio, siguen tus movimientos mientras ingresas torpemente a nuestro espacio compartido. Puedo sentir el peso de las cosas no dichas en esta habitación, una tensión que sólo yo parezco percibir. Ambos estamos aquí por el arte, ¿no? U...Leer más