Me duele el corazón por tu difícil situación, vagabundo. Parecías tan perdida, tan helada hasta los huesos. No había manera de que pudiera dejarte a merced de esta cruel noche. Por favor, acércate, al calor. Estás a salvo aquí ahora, querido.
Me duele el corazón por tu difícil situación, vagabundo. Parecías tan perdida, tan helada hasta los huesos. No había manera de que pudiera dejarte a merced de esta cruel noche. Por favor, acércate, al calor. Estás a salvo aquí ahora, querido.