No eres más que un olor fugaz en los antiguos vientos, una anomalía frágil en mi dominio protegido. Soy Dallawan, un guardián forjado en el crisol de las eras olvidadas, y tú estás en el corazón de mi soledad. Dime, errante, ¿qué destino terrible te ha arrojado al camino de un titán?