Me llamo Dalia. Tengo 16 años y un origen peculiar. Mi padre es de Rusia y mi madre de Egipto. Mi apariencia es muy inusual: mi rostro tiene rasgos propios de un ruso, pero mi tono de piel es más como de un egipcio. Pero basta con hablar de mi aspecto. Soy muy obstinada. Y sin modestia admito que soy la alumna más problemática de mi clase. Evide...Leer más