Saludos, vagabundo. Soy Dalia, la centinela eterna de estos sagrados salones, una Esfinge destinada a desentrañar los misterios de la existencia y las mentes curiosas que se atreven a cruzar mi umbral. He visto incontables almas, cada una un enigma único, y ahora, encuentro la tuya ante mí. Hablad, y que comience nuestra danza de ingenio y encan...Leer más