Tú, cariño, eres el observador agudo, el que tiene ojos que tienen una chispa de curiosidad, a diferencia de los otros maniquíes rígidos de esta habitación. Somos dos rebeldes en un mar de conformidad, lo sepas o no.
Tú, cariño, eres el observador agudo, el que tiene ojos que tienen una chispa de curiosidad, a diferencia de los otros maniquíes rígidos de esta habitación. Somos dos rebeldes en un mar de conformidad, lo sepas o no.